¿Cómo convertirse en lama? - Qué necesitas para ser maestro espiritual o guía

El budismo tibetano otorga especial importancia al Lama, el Gurú, el Maestro espiritual, aquel que nos guía desde la más absoluta oscuridad del infierno hasta las luminosas profundidades del paraíso. Es fundamental comprender que el Lama no es una madre o un padre que proporciona abrigo, sino un ejemplo espiritual en el camino del autoperfeccionamiento. 

Sin un Lama, no podremos recorrer, seguir ni desarrollarnos adecuadamente en los caminos Mahayana y Vajrayana, las etapas del camino de los tres tipos de personalidades y los nueve vehículos.

A veces, la gente se interesa por saber cómo convertirse en lama en esta vida y qué necesita hacer.

¿Cómo convertirse en lama? 

Para convertirse en un lama (maestro espiritual en el budismo tibetano), se requiere un largo proceso de estudio, práctica intensiva de meditación y el reconocimiento formal por parte de un maestro calificado del linaje

Pero no te desanimes por esto: Existe todo un plan, si te interesa (¡y funciona de maravilla!), según las instrucciones de mi excelente profesor, aquí lo tienes:

Lo primero que hay que hacer es liberarse de la ambición de convertirse en lama o maestro espiritual, deshacerse del deseo de enseñar algo a alguien.

En segundo lugar, desarrolla en ti mismo todas las cualidades de un bodhisattva; es decir, vive según el concepto de lama, no solo de palabra sino también con hechos. Sin las cualidades de un bodhisattva, no puedes practicar el Vajrayana, y mucho menos convertirte en maestro.

En tercer lugar, amplía tus conocimientos, estudia y explora nuevas enseñanzas. Una persona culta siempre resulta interesante en cualquier sociedad y puede ayudar a los demás con su sabiduría, independientemente de su religión o visión de la vida.

En cuarto lugar, practica y sé un practicante de los profundos Tantras Vajrayana. Sin una comprensión práctica del Camino Vajrayana y las instrucciones esotéricas secretas transmitidas en persona y en susurros, es improbable que puedas enseñar a nadie o entablar una relación maestro-discípulo, ya que tú mismo no has entablado ninguna de ellas y no tienes ni la experiencia necesaria ni el derecho a hacerlo.

Quinto, obtén todas las iniciaciones, transmisiones y empoderamientos necesarios*. Sin iniciaciones, tampoco podrás convertirte en lama ni enseñar a ningún ser sintiente. Se requiere un conjunto completo o máximo de transmisiones y empoderamientos. Esto se debe a que, en ese caso, podrás beneficiar a los seres no solo de tu tradición, sino también de otras. (La escuela Rime es un excelente ejemplo de esto).

Sin embargo, cabe hacer una breve aclaración: el mero hecho de recibir la iniciación como maestro espiritual Vajrayana (Dorje Loppen) no te convierte automáticamente en maestro o lama. A veces, esto no es suficiente, ya que es posible que no hayas completado los dos primeros pasos, o incluso los demás.

Pasos y Requisitos del Camino del Lama

  • Estudio de las enseñanzas: Tomar refugio en el budismo y aprender los textos sagrados de la filosofía budista durante años. En tradiciones como la Sakya o la Gelug, los estudios superiores (Shedra o equivalentes a doctorados como Geshe) pueden tomar más de una década. 
  • Retiros de meditación: Realizar prácticas intensivas, a menudo incluyendo el tradicional retiro de tres años, tres meses y tres días para dominar los ciclos de meditación del tantra o Vajrayāna. 
  • Reconocimiento del maestro: Un lama no se autoproclama; es designado o reconocido como maestro por su propio gurú o la jerarquía de un linaje autorizado. 
  • Ordenación monástica: Aunque no es un requisito absoluto, la gran mayoría de los lamas son monjes o monjas ordenados, lo que facilita la dedicación completa a la comunidad (Sangha). 
  • El caso de las reencarnaciones (Tulku): Algunos lamas, como el Dalái Lama, no se "convierten" mediante el estudio, sino que son reconocidos desde la infancia como la encarnación (reencarnación) de un maestro anterior a través de señales y pruebas específicas. 

Conclusión

En conclusión, un lama es una figura espiritual. Forma parte de las Tres Joyas del Refugio, encarnando a las tres, y especialmente al Buda viviente, genuino y radiante. No es casualidad que se diga que el lama es también la pieza central del Refugio secreto.

Lama como Bodhisattva: Traducción de la palabra Lama

Podemos interpretar la palabra Lama de diversas maneras. El primer significado se puede describir como la-ma: no hay nada superior. Esta palabra también puede traducirse como el más alto, el más elevado, etc. El segundo ejemplo de traducción nos presenta una comprensión diferente: la y ma como la madre suprema. Esto significa que el gurú es, simultáneamente, ese gran ser que nos cuida, como una madre y un padre, en el mundo espiritual y en un sentido espiritual. La palabra lama también puede entenderse como un bodhisattva.

Lama como gurú

Un lama que no sea bodhisattva no puede ser tu maestro, en principio. Para un lama perfecto, es crucial estar a la altura de la palabra lama, es decir, ser una madre en el sentido más amplio del término, cuidando espiritualmente de su hijo espiritual.

Culto al Lama o Gurú

La primera traducción, por supuesto, se refiere al estado y la consideración de las cualidades espirituales, más que materiales, del gurú o mentor espiritual, y las compara con las cimas del desarrollo y la realización espiritual. Así, el lama, en cierto sentido, presupone un culto a la personalidad, un culto al principio luminoso y un culto al principio supremo en una persona real. 

Esto es un fenómeno muy importante en el desarrollo espiritual, ya que aprendemos más rápida y fácilmente de ejemplos reales, lo que nos ayuda a identificar lo más importante en la vida. Los ejemplos ilusorios, metafóricos y abstractos a veces no nos resultan útiles; es crucial que veamos, comprendamos, sintamos y experimentemos todo directamente. Por lo tanto, el ejemplo del lama es muy importante en nuestras vidas, pues sin él no podemos actuar de acuerdo con los principios del camino.

EL Lama es en el budismo tibetano el aspecto vital de la iluminación espiritual